Los vinos de Montilla-Moriles
Para empezar hablar del
vino
Montilla-Moriles, debemos saber de su denominación.
Montilla-Moriles es una denominación de origen española que
comprende una gran cantidad de municipios de la provincia de
Córdoba, la cual se encuentra dentro de la
comunidad autónoma de Andalucía.
Entre las zonas que comprenden la denominación de origen de Montilla-Moriles, encontramos los municipios de Montilla, Moriles, Doña Mencía, Montalbán, Monturque, Nueva Carteya y Puente Genil; después tenemos los municipios que sólo elaboran este vino en parte de su producción, ellos son Aguilar de la Frontera, Baena, Cabra, Castro del Río, Espejo, Fernán Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor y Santaella.
En el año 1932 se realizó la designación de la denominación de origen del vino Montilla-Moriles
Los vinos de denominación de origen de Montilla-Moriles se elaboran con sistemas de criaderas y soleras, y los sistemas de añadas
Los vinos de Montilla-Moriles
La gran variedad de vinos de Montilla-Moriles, hace que cada uno tenga una explicación especial, ya que su gran variedad lo merece.
Para empezar tenemos el vino blanco y joven de Montilla-Moriles, se trata de un vino pálido muy transparente pero a la vez brillante, seco en nariz y suavemente dulce en boca. Para la elaboración de este vino se utilizan cepas como Pedro Ximénez, y en menos cantidad las cepas Baladí-Verdejo, Moscatel y Airén. Este vino suele estar entre los 10 y 13.5 grados de alcohol.
Después tenemos el vino blanco sin envejecimiento de Montilla-Moriles, este vino es seco y muy ligero, de color pálido casi siempre, este vino por su proceso de elaboración es llamado comúnmente "Vino nuevo de Tinaja" y su volumen de alcohol es de 13 grados.
Otra de las joyas hechas vinos de la denominación de origen de Montilla-Moriles, es el vino denominado Pale Dry, se trata de un vino suave, seco, tiene un color dorado y algunas veces de tonalidades amarillentas, su aroma a campo y a floreado. Su volumen de alcohol es de 14 grados.
Seguimos con el vino Pale Cream, este vino es uno de los más finos de la denominación de origen de Montilla-Moriles, es de color amarillo-dorado y amarillo pajizo, sus aromas son propios de su “crianza boilógica” y su volumen de alcohol es de 13 grados.
Pero sin duda, la joya más especial de Montilla-Moriles son sus Pedro Ximénex de solera, algunos elaborados desde hace mucho tiempo, con un carácter especial mezcla del dulzor de la uva y la suavidad de su envejecimiento, que los hacen únicos en todo el mundo. ¿Quieres descubrir alguno? Te aseguramos que no te arrepentirás:
Don PX Gran
Reserva
Uno de los vinos de Pedro Ximénez más laureados del mundo.
Gran
Barquero Pedro Ximenez
De una de las bodegas con más solera de Montilla-Moriles, este gran Barquero es toda una referencia.



