El vino de Oporto
Son muchos los estilos de Oporto, pero cuatro los más importantes.
No todos los vinos de Oporto se beben a la misma temperatura. El White debe servirse fresco; tanto el Ruby
como el Vintage se deben consumir del tiempo o ligeramente frescos, entre los 16° C y los 18° C, a la misma temperatura de los tintos, y el Tawny (oporto viejo) se consume como el cognac, calentando la copa con las manos para facilitar el desprendimiento de sus aromas.
Tanto el Ruby como el Tawny se pueden consumir cuando salen al mercado. El Vintage, por otra parte, el vino con más capacidad de envejecer del mundo, debe conservarse por 10 o 15 años como mínimo, para que alcance su plenitud.
Las recomendaciones gastronómicas indican como aperitivo el Oporto blanco no demasiado dulce, servido frío; para los postres el Tawny; y para el paté, los quesos, en especial los azules como el Roquefort o el Gorgonzola, y las carnes de caza, el Vintage. También se sugiere el Tawny en lugar del cognac con los cigarros, al final de la cena, y para acompañar la fruta seca. Por otra parte, el Vintage es uno de los pocos vinos capaces de llevarse bien con el chocolate.
El servicio del Oporto tiene sus particularidades. Una botella de Tawny que ha pasado un largo proceso oxidativo durante su pasaje por madera, no necesita ser consumida en su totalidad una vez abierta, y puede conservarse por un tiempo en buenas condiciones. El Vintage, sin embargo, una vez descorchado se comporta como cualquier otro vino y el contacto con el aire lo afecta rápidamente. Es por esa razón que las botellas de Tawny se pueden conservar en posición vertical en la bodega, mientras que los Vintage, se deben mantener acostados durante muchos años evitando todo contacto con el oxígeno, y para ellos se utilizan los mejores corchos de Portugal. El servicio del Vintage requiere un tratamiento especial. Como no se filtra antes del embotellado, precipita mucha materia colorante en la botella y en consecuencia resulta imprescindible decantarlo.





