Avisar de contenido inadecuado

Innovación a la carta

{
}

Pizarra de vinos¡Se acabó el aburrimiento! Hasta hace poco lo más chic que veíamos en la carta de vinos de los restaurantes eran las tapas de cuero, con el nombre del propio restaurante impreso en letras doradas. Pero esto ¡yuju! ha cambiado, y ahora los diseños se imponen también a la hora de imprimir las famosas cartas de vino.

Normalmente las cartas, y sobre todo las de vino, eran regalo de los proveedores, y los restauradores eran reacios a gastarse el dinero en algo que seguramente cambiarían en unos meses. El gasto máximo que se permitía era el de la hoja de papel que se introducía dentro del separador con los nombres impresos (a ordenador en los mejores casos) junto a los precios.

Pero todo eso ha cambiado, y cada vez es más difícil encontrar una carta de vinos que no esté customizada, y con un diseño adaptado a la personalidad propia del restaurante.

Hoy vamos a dar un repaso a la historia de las cartas de vinos. ¿Nos acompañáis?

Carta en chinoEmpezamos en el año de la maricastaña. Sólo los grandes restaurantes estaban en una sala aparte del bar, porque en la mayoría rezaba el letrero Bar-Restaurante. Y eso es lo que era. Detrás de la barra, junto al reloj y el póster-calendario, se encontraba la pizarra en la que, además del vino, a veces se escribían los platos del menú.

Hoy la pizarra para los vinos se encuentra cada vez más desaparecida, aunque en algunos locales "vintage" tratan de conseguir con ella un efecto más "personal". También se puede ver en algunos locales de moda que sirven vino por copas, en plan degustación, y, cómo no, en nuestros chiringuitos de playa, ahora en peligro de extinción.

Si avanzamos en el tiempo, nos encontramos con las cartas en papel. Escritas a mano primero, con letra redonda, y luego con máquina de escribir, se usaba el método tradicional para los cambios en los vinos: tachar y escribir debajo.

Carta clásicaEstas cartas tenían 2 riesgos:

  • Que entre los vinos aparecieran algunos como el "Bega Sicilia Húnico".
  • Que la letra sólo la entendieran los médicos (y algún turista chino).

A mediados de los años 80 se produjo lo que se ha denominado como "el gran cisma cartero", cuando los restaurantes se dividieron (quizá definitivamente) entre los que adoptaron el sistema señorial clásico (tapas de cuero, letras doradas) y los que asumieron la modernidad ochentera con alegría, incluyendo las cartas plastificadas.

Carta plastificadaNosotros, que siempre hemos sido algo snobs, apostamos por las cartas clásicas, porque además, ¿cuántos dedos no se habrán cortado con los afilados y traicioneros filos de las cartas plastificadas? ¿cuánta sangre ha sido derramada inútilmente en pizzerias, bocatillerías y hamburgueserías?

Pero todo eso es pasado: hemos llegado al siglo XXI y una nueva era se avecina en el terreno de presentación de vinos. Cada vez más restaurantes customizan sus cartas, adaptándolas a su diseño particular y su imagen corporativa, pero incluso ésto puede ser, dentro de muy poco, algo del pasado, porque la nueva tendencia son las ¡cartas digitales!

Después de algunos intentos con agendas electrónicas, reconvertidas a cartas mediante un software personalizado, la irrupción del Ipad en el mercado ha facilitado las presentaciones portátiles en formato digital, y ya hay bastante restaurantes que se están adaptando al nuevo sistema, haciendo gala de su afán innovador.

El primer restaurante del que tuvimos constancia fue el del Crucero Allure of the Seas, pero en España ya son varios los restaurantes que facilitan Ipads a sus clientes para que puedan informarse sobre los vinos disponibles y elegir el más adecuado. Algunos incluso han anunciado su incorporación en internet:

¿Qué os parece? ¿Qué sistema preferís? ¿Desaparecerán definitivamente las cartas de papel?

Por si acaso, y antes de que los vinos también sean digitales, os recomendamos 2 vinos que deberían aparecer en cualquier carta:

  • Habla nº 7: El último de la colección de Habla ha irrumpido con la misma aceptación que sus predecesores.
  • Beronia Reserva 2005: Su excelente relación calidad-precio le hacen un asiduo en las cartas de todos los restaurantes.
{
}
{
}

Comentarios Innovación a la carta

No creo que desaparezcan pero en más de un sitio deberían aconsejarles mejor, para muestra otro botón, http://www.dondeestahoudini.com/2009/10/no-puedes-tener-2-estrellas-michelin-y.html 2 estrellas Micheín en el 2007 el Santceloni en Madrid.
Sau2
sr.werty sr.werty 11/03/2011 a las 14:03
Original, me parece revolucionario
Pele Pele 25/10/2011 a las 23:03

Deja tu comentario Innovación a la carta

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre