El amor es una fuerza vital. Amor a otra persona, a la familia, al viñedo propio. Por eso no es difícil encontrar vinos en los que el amor forma, incluso, parte del nombre del vino. Os presentamos unos cuantos:
- Te amo 2005: Cuando el bodeguero Alfredo Roca se casó, en 2007, con Lorena, pensó que uno de los días más felices de su vida debía ser celebrado con un vino especial. Así, ensambló un vino con lo mejor de sus vinos, Bonarda, Malbec y Merlot de la añada del 2005. Un vino muy aro´matico y goloso, con cuerpo, para celebrar su nueva vida y que comparten ahora, tal y como él mismo dice, "con aquellos que quieren brindar por el amor con un gran vino".

