Estoy en Italia. Me piden que les traiga un vino de regalo. ¿Qué vino elijo? ¿Y en Alemania? ¿El vino que me recomiendan aquí lo reconocerán en casa? Os vamos a dar unas claves para elegir un buen vino en Europa.
Francia
El más grande de los vinos franceses es el Champagne. Es difícil echar atrás a los borgoñas, blancos o tintos, o los Burdeos o incluso a los que más historia tienen, los del Rhone (Ródano). De hecho, muchos de ellos son más caros que una botella de este genial espumoso.
Pero sin duda la aportación universal de los franceses al vino es el Champagne. A pesar de que Dom Perignon, al que se atribuye la invención, pasó su vida tratando de eliminar las burbujas de la segunda fermentación. Por suerte no lo consiguió, y podemos seguir disfrutándolo.
Pero para refinarlo aún más necesitamos el post-Perignon francés. Tanto la viticultura del Champagne (cultivo de la vid) y elaboración del vino, requiere una complejidad de conocimientos y de una elaboración artesana no comparable con ningún otro vino francés.
Por otra parte, Francia legó este arte al mundo, el méthode champenoise (método de Champagne), sin el cual el vino nunca habría aprendido a sonreír.